En el día y en la noche
en el tiempo y fuera del tiempo
las Guardianas custodian el Grial
en permanente lucha con el Lado Falso del Universo
Ellas son el Círculo Eterno de la Luz
en este Mundo y en todos los Mundos *

Amigas


Amigas
Que reflejen mi rostro
O reciban mi llanto
O rían en mi lugar
Amigas
Cuyas vidas cuando se cruzan
Son hermanas que se reencuentran
Y no hay más nada
Tiempo o distancia
Que consiga separar
Grandes amigas
Son como la vida
O como el amor
Únicas
Indispensables
Eternas!


De Maria Janea Teixeira

Citas de textos tántricos

"La Mujer crea el universo, es el cuerpo mismo de este universo. La Mujer es el soporte de los tres mundos, es la esencia de nuestro cuerpo. No existe otra felicidad que la que procura la Mujer. No existe otra vía que la que la Mujer puede abrirnos. Jamás ha habido ni habra jamás, ni ayer, ni ahora, ni mañana, otra fortuna que la Mujer, ni otro reino, ni peregrinación, ni yoga, ni oración, ni fórmula mágica (mantra), ni ascesis, ni otra plenitud, que los prodigados por la Mujer."
Shaktisangama-Tantra II.52

"Hay que prosternarse ante toda mujer, sea joven en su esplendor juvenil, o sea vieja, sea hermosa o fea, buena o mala. Jamás hay que abusar de ella, maldecirla ni hacerle daño, jamas hay que golpearla. Tales actos hacen imposible todo siddhi (realización)." Kaulavali-Tantra

Sanar el Chakra del Ombligo

"La manera más fuerte de usar el sonido no es diciendo o estableciendo algo, sino haciendo una pregunta." 
- Atamira, a través de Norma Gentile.

El chakra del ombligo es el héroe no reconocido del sistema energético humano. Nos trae a través del hara (la esfera de prana cerca del ombligo) todas las energías que posteriormente son diseminadas a través de todo el sistema de chakras.

Yo veo cada chakra, incluído el del ombligo, como si estuvieran compuestos de una serie de redes esféricas. Estas redes sintonizan la energía que pasa dentro o fuera del chakra. Si nuestro chakra del ombligo está fuera de tono con nosotr@s entonces la energía recoge esta distorsión conforme pasa, y no queda combustible suficiente para llenar nuestro cuerpo. Esto pasa, ya sea porque no somos completamente auténtic@s con quien hemos sido diseñad@s a ser en nuestra alma, o (el caso más frecuente) porque no nos hemos liberado de patrones del pasado.

Aquí está una breve meditación con sonidos que tiene la intención de ayudarte a reconocer las redes de energía tanto del frente como de la parte de atrás de tu chakra del ombligo. La parte de atrás yace en tu columna, detrás de la curva de la espalda baja. Tus chakras, especialmente en toda la parte trasera de tu columna, atraen energías, guías y ángeles que resuenan con la frecuencia con la que cada chakra ha sido sintonizado. Por lo tanto si algún chakra no está bien sintonizado, eres propenso a atraer energías que no están bien sintonizadas o no son apropiadas para ti.

Ésta es, de hecho, una forma natural e ingeniosa del Cosmos para señalarte lo que ya no encaja. Cuando las cosas no van bien, tendemos a examinar lo que estamos haciendo mucho más, que cuando las cosas están bien.

Al atraer energías hacia la parte trasera de los chakras que reflejen una mala sintonización de los mismos, rápidamente nos volvemos conscientes de lo que no concuerda con nosotr@s. La mala sintonización de los chakras puede entonces ser dirigida y corregida.

Conforme vayas escuchando, permítete a ti mism@ encontrar tu ombligo y chakra del ombligo. Lo que sea que notes, pregunta si realmente eres tú. Si sientes que se mueve o cambia, la respuesta es “no, no eres realmente tú”. Permítele seguir su camino hacia lo que sea que necesite para seguir aprendiendo y seguir su propio camino hacia la evolución espiritual.

Tal vez quieras escuchar esta meditación varias veces, y hacer la pregunta repetidamente. Recuerda, cualquier energía que sea tuya no cambiará ni se moverá. Se sentirá simplemente suave y en sintonía contigo. Cualquier cosa que notes probablemente ya no está sintonizada contigo. Es un servicio permitirle continuar en su propio viaje de sanación.

Meditación con Sonidos para tu Chakra del Ombligo:

Grabación de Audio MP3 (6 Mb)
 

Amma


El amor y la compasión, en lugar del odio
(...)

El amor y la compasión, en lugar del odio, que este joven eligió derramar en el mundo, se derivan del manantial de amor de su madre. Es así, como a través de la influencia que tiene sobre su hijo, la madre también incide sobre el futuro del mundo. Una mujer que ha despertado su maternidad innata trae el cielo a la tierra, en cualquier lugar donde se encuentre. Solo las mujeres pueden crear un mundo de paz y felicidad. Y es así como la mano que acuna al bebé también sostiene la lámpara que expande su luz por el mundo.
Los hombres nunca deberían obstaculizar el progreso que, por derecho, le corresponde a la mujer en el seno de la sociedad.
Tendrían que comprender que la contribución de la mujer es de vital importancia, y más que retirarse para no obstaculizar, lo que deberían hacer es facilitarles el camino para que sus avances sean más suaves. La mujer, por su parte, tendría que pensar en lo que puede aportar a la sociedad, en vez de pensar en lo que puede tomar de ella. Esta actitud le ayudará, sin duda, a progresar. Hay que subrayar que una mujer no necesita recibir ni tomar nada de nadie, simplemente necesita despertar. Sólo así podrá contribuir socialmente de la forma que mejor considere, y recibirá todo lo que necesite. En lugar de corroerse, permaneciendo toda su vida entre las cuatro paredes de la cocina, la mujer tendría que salir y compartir con los demás lo que tiene para dar. Realizar su meta en la vida.
Hoy en día, en el que impera la competencia y el odio en cualquier parte, son la paciencia y la tolerancia de la mujer las que generan la armonía que tenemos en el mundo. De la misma forma que un circuito eléctrico no se puede dar sin la presencia de los polos negativo y positivo, la vida también requiere, para que fluya en su plenitud, la presencia y contribución tanto de la mujer como del hombre. Y solo florecerán interiormente cuando las mujeres y los hombres se complementen y apoyen de forma mutua.
En general, las mujeres viven actualmente en un mundo creado por y para los hombres. Las mujeres no necesitan de este mundo, más bien tendrían que establecer su propia identidad para generar una nueva sociedad. Pero deberían recordar el verdadero significado de la libertad, pues no se trata de vivir y comportarse de la manera que quieran, sin prestar atención a las consecuencias sobre los demás. No significa que las esposas y las madres deban abandonar sus responsabilidades familiares. La libertad de una mujer, su elevación, tiene que empezar en su interior. Además, para que la shakti; es decir, la pura energía, pueda despertar y elevarse en una mujer, es necesario que ésta se conciencie de sus propias limitaciones. Más tarde podrá superarlas a través de su fuerza de voluntad, del servicio desinteresado y de la práctica espiritual.
En su esfuerzo por reestablecer sus derechos y estatus social, la mujer nunca debería perder su naturaleza esencial. Esta tendencia que se da en muchos países, nunca ayudará a la mujer a lograr su verdadera libertad. Es imposible lograr la auténtica libertad imitando al hombre. Si la misma mujer da la espalda a los principios femeninos, este proceso culminará con un completo fracaso de la mujer y de la sociedad. Lejos de resolver los problemas del mundo, los agravaremos. Si la mujer rechaza sus cualidades femeninas y trata de comportarse como el hombre, cultivando solo las cualidades masculinas, el desequilibrio del mundo se acentuará. Y eso no es lo que ahora se necesita. Lo realmente necesario es que la mujer contribuya socialmente, lo mejor que pueda, desarrollando su maternidad universal, así como sus cualidades masculinas.
Mientras la mujer no haga el esfuerzo de despertar, ella misma será, por así decirlo, la responsable de crearse un mundo limitado. Cuanto más se identifique la mujer con su maternidad interna, más rápidamente se despertará su shakti o energía pura. Si desarrolla este poder en su interior, el mundo escuchará cada vez más su voz.
Son muchas las personalidades y organizaciones que, como la ONU, apoyan el progreso de la mujer. Esta conferencia es una oportunidad para todos nosotros de construir sobre esta base. (...)
Amma considera que, en los tiempos que se avecinan, habrá que hacer un esfuerzo por volver a despertar el poder curativo de la maternidad. Es la única vía para que se realice nuestro sueño de paz y armonía para todos. ¡Y puede lograrse! Depende completamente de nosotros. Recordemos esto y avancemos.
(...)

Om Shanti, Shanti, Shanti.

Fragmento final de la conferencia de en las Naciones Unidas. Sala de la Asamblea General (Palacio de las Naciones),Ginebra, 7 de octubre de 2002

EL AMOR ENTRE LAS MUJERES, MADRE Y HERMANAS...

"Reina Llena de Alegría"

"Es muy interesante resaltar el hecho, de que Demeter es la descendiente directa del culto a la Diosa Madre cretense. En el mito, ella es fecundada por Zeus en forma de una Serpiente; esto nos trae a la memoria mitos más antiguos en los que la Diosa es fecundada por una serpiente primordial. Legítimamente Zeus no era la Serpiente Sagrada. La paternidad de Zeus es sólo alegórica en la versión griega del mito, y la unión matriarcal continúa en la Religión de la Madre y de la Hija, que después del descenso se hace reina del mundo inferior recuperando la antigua independencia y soberanía de la Diosa, sobre la Tierra y el submundo... Tales secretos se perdieron, cuando el culto a la Tierra Madre fue desacreditado y suplantado por un culto del padre y del hijo. Además de eso, en otros países distantes del medio oriente, había cultos semejantes de la unión de la madre y de la hija, o incluso de dos diosas distintas que se hacen aliadas y amigas, y en otros mitos eran hermanas. En otros mitos la reunión de esas dos diosas simbolizaba plenitud. Otra deidad femenina más antigua de la región de Grecia eran conocida como: "La Reina Llena de Alegría", la Reina de la Plenitud, y otros nombres que nos hacen recordar, que la plenitud de la mujer es alcanzada en la unión y la colaboración femenina."
Gaia lil – Alta sacerdotisa
http://sagrado-femenino.blogspot.con/

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"Es en el paradigma de la Gran Madre que veo la fuente cultural de la mujer; por eso le llamo matrismo y no feminismo." (Natalia Correia)

NO, NO VAMOS A VOLVER AL MODELO MATRIFOCAL…

Recordemos que sin ese Amor de la Madre y de la Hija -de manera que las mujeres se amen entre sí, en vez de competir entre ellas por el padre y por el hijo- no hay unión posible entre las mujeres. Sin que ese trabajo sea hecho a nivel individual, y dentro de cada mujer, no hay ciclos sagrados, ni cultos, ni terapias, ni ritos que valgan de mucho. Enfoco este aspecto porque sé que sin el amor a la mujer dentro de mí misma, yo nunca hubiera tenido la experiencia de la Diosa.  Cuando digo “amor a la mujer” no hablo obviamente de sexualidad, hablo del Amor en sí, del respeto por la otra mujer, del afecto, de la admiración, de la complicidad, del eslabón amoroso venido del corazón, y aunque pase por el cuerpo eso es irrelevante, porque el Amor es mucho más que cualquier placer o pasión y no es circunscrito, ni está limitado por los conceptos de la sociedad patriarcal, que hizo de la mujer un objeto de placer al servicio exclusivo del hombre sin que su placer contara para nada. Fue así durante siglos de educación cristiana…

La Diosa, manifestación numinosa de la fuerza creadora... Yo no la hubiera experimentado sin que el fuego del amor de la Madre y de la Mujer me hubiera inspirado... Viene de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro. Es una revelación no una mentalización. Sucede cuando se unen las dos mujeres en nosotras, cuando ya no hay fragmentación entre los aspectos de Eva y Lilith, o de la virgen y de la pecadora, cuando las dos mujeres en nosotras se unen o se casan, en ese matrimonio secreto, el verdadero matrimonio (el otro con el que las mujeres sueñan es el patrimonio)… Sólo esa mujer completa, unificada, entera y absoluta podrá iniciar al hombre al verdadero Amor…

Este punto de vista es muy interesante, muy lúcido y urgente, pero como digo, si la Mujer no se encontra dentro de sí misma, no puede existir esa sociedad, porque los errores se repiten cayendo en el extremo opuesto. Y como ejemplo, tendríamos a la sociedad matrifocal, basada en el poder temporal de la mujer, y no en su verdadero poder y fuerza de lo Femenino Sagrado, que es interior!

¡TODO EL CAMBIO OCURRE DESDE DENTRO HACIA AFUERA Y NUNCA AL CONTRARIO! 

Porque las teorías y los ideales nunca avanzan, si la Conciencia del Ser Humano no cambia, y en este caso es esencial que la Mujer tiene que cambiar, porque es ella que educa al hombre…

Y como decía Natalia Correia:

“Creo que no vale la pena que la mujer se libere imitando los patrones patriarcales que nos han regido hasta hoy. Merecerá la pena en el aspecto de la realización personal, pero no es eso lo que viene a modificar el mundo, eso que viene a dar un nuevo rumbo a las sociedades, que viene a revitalizar la vida.

La mujer debe seguir sus propias tendencias culturales, que están íntimamente conectadas al paradigma de la Gran Madre, que es la gran reserva, la eterna reserva de la Naturaleza, y precisamente imponerlas al mundo, o por lo menos introducirlas como una salida indispensable a los graves problemas que tenemos y que fueron creados por la racionalidad masculina.

Es en el paradigma de la gran Madre que veo la fuente cultural de la mujer; por eso le llamo matrismo y no feminismo.


Es aquello a lo que yo llamo el cansancio del poder masculino, que desemboca en el impedimento temible del equilibrio nuclear, que creó una situación propicia para que los valores femeninos puedan emerger, transportando su mensaje.”

NATALIA CORREIA, en Diario de Noticias, 11-09-1983
(extracto de la entrevista concedida a Antonia de Sousa)

ORACION DE LAS MUJERES



GUARDIANAS DE LA TIERRA

...Mi corazón de mujer es rociado con el dulce néctar de sanación que la Madre Cósmica me entrega.

En este momento soy parte del Círculo Sagrado de Mujeres de Luz, y unida a mis hermanas, activo mi fuerza espiritual para irradiar energía amorosa a través de mis manos y mi conciencia.

Te pido Madre Cósmica que bendigas mis manos y las manos de mis hermanas en todo el mundo para poder canalizar aquí y ahora tu Luz Sanadora hacia la Madre Tierra.

Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu paz.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Luz.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Amor.

Ayúdanos a despertarnos como Mujeres Sagradas,
guerreras del Amor, defensoras de la Vida.
Acompañada por la Fuerza espiritual de todas mis hermanas envuelvo a la Tierra en una Luz intensamente Violeta
y la limpio de todas las heridas.

Libero en este instante su dolor y sufrimiento
y envuelvo a la Tierra en una serena Luz Rosada,
llenando de vibración amorosa cada rincón de este planeta.

El poder gestante de mi útero se une al poder gestante
de los úteros de mis hermanas,
y entre todas formamos un círculo sagrado
de protección para la Madre Tierra.
Estando juntas y conscientes de nuestro poder femenino unificado, nuestro Amor es un arma concreta,
más poderosa que cualquier arma de guerra.

Abro en mis circunstancias actuales canales hacia la Gracia Divina.
Me comprometo a Ser Guardiana de la Madre Naturaleza,
amando y cuidando todo lo que la Diosa ha creado en la Tierra.

Me comprometo a mantener viva esta oración día tras día,
fortaleciendo el Círculo de Mujeres de Luz.

A través de mis actos cotidianos me comprometo
a sembrar Amor en la Tierra.

*
Luzclara Camus Oración de las mujeres de la Escuela GUARDIANAS DE LA TIERRA
CHALTUMAY!!!!

EXORCISMO: YO QUEMO Y LANZO FUEGO


 "Yo quemo y lanzo fuego
de mis ojos salen dardos,
Yo exploto y rujo,
mis aristas son afiladas
y rajan hondo,
Mi energía es fuerte y fogosa
y mi disgusto
tiene que ser manifestado.
Aunque algunas veces sea yo gentil
puedo ser muy emotiva.
Una vez provocada
soy difícil de descartar.
Yo siempre soy adecuada
siempre necesaria.
No intenten librarse de mí.
Necesito ser reconocida y oída.
YO SOY LA RABIA."


*******************

Oh!
Brilla dentro de mí,
Enciende en mis ojos tus luceros,
Levanta tus brazos, oh preñada de todo
Oh vaso
Oh vía láctea que nos amamantas con tu leche
de sombra
Oh fértil y abundante
Amamanta a tu prole hambrienta
Gran fiera brillante
Gran mito
Gran Dios/a* antiguo/a
Oh urna donde tod@s dormimos

ANA HATHERLY
(*en el poema original está escrito dios)

*******************

- Ve!...Ve!...Llegó la hora! Ve a unirte a las humilladas hijas de la noche, tus hermanas! Al sonido de los tambores de la sangre, ir al despertar de la Gran Madre! Quiebra el vidrio sepulcral donde el tirano coronado de laurel aprisionó su honorable ira! Llegó la hora! Libera la furia exiliada en los cristales de su sueño milenario! Llegó la hora! Con el tirso del odio excita las jaurías del instinto! Lanza a las ágiles perras de Lyssa a los talones del déspota solar! Que su poder decline y el cadáver sea ofrecido de nuevo a la vengativa rapiña de las bacantes!


En LA MADONA de Natalia Correia

El útero, ese gran desconocido



EXTRACTO DEL LIBRO "EL ASALTO AL HADES" DE CASILDA RODRIGAÑEZ - ENVIADO POR MOIRA CALLEJAS


(...) Además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor.


(...)
Desde niñas nos dicen que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación "inevitables" del parto son algo altamente patológico y no normal:


¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? ... la mujer sufre debido a las contracciones... unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las "contracciones adecuadas". Qué es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no "afloja su garra" para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones "adecuadas" eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa! ¡Qué revelación! ¡Qué revolución en ciernes!


El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido contracturado. Es el dolor que vulgarmente conocemos como "calambre", como dice Leboyer. Y calambres son las "contracciones de dilatación" que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea. Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, están rígidos y contracturados.


(...)
Imaginemos lo que sería recuperar la elasticidad de un brazo de una persona adulta que hubiera permanecido inmovilizado toda su vida; imaginémoslo y desaparecerá la perplejidad que nos produce hoy el hecho de que se pueda parir sin dolor; es decir que un útero que no ha permanecido inmovilizado, pueda distender sus haces de fibras musculares y abrirse suavemente, sin contracciones patológicas. Lo mismísimo que todos los días estiramos los brazos suavemente y sin dolor.


(...)
Sabemos que la oxitocina que se inyecta en vena para provocar o acelerar un parto, es la misma hormona que segregamos durante la excitación sexual. Es decir, que la hormona que segregamos naturalmente cuando aparece el deseo sexual, es la que la Medicina utiliza como oxitócico para provocar las contracciones del útero; no han encontrado otra cosa; y la fabrican en laboratorios químicos. No tratan de impulsar o de desencadenar el deseo sexual: semejante cosa no tiene nada que ver con el parto, sería cosa de mujeres pecadoras y lascivas. Por eso lo inyectan a grandes dosis bombardeando al pobre útero y haciéndolo contraerse con espasmos violentos. Por otra parte, la mujer que pare en el hospital está en las antípodas del abandono al deseo sexual: muerta de miedo, atada y desparratada encima de una mesa, rodeada de personal médico cuya proximidad no es por la vía de la intimidad personal sino del experto en tecnología médica que trata en el mejor de los casos como una enferma sujeta a su autoridad.


Pero todavía hay más; la sexóloga y psicoanalista Marise de Choisy afirma que el orgasmo femenino auténtico no se ubica en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero.

Si el orgasmo femenino auténtico se origina en el cuello del útero, es porque sus fibras musculares, firmemente apretadas como decíamos antes, tienen que ir aflojándose, extendiéndose, relajándose, de oleada en oleada, cuando la mujer va a dar a luz, para abrir la puerta de salida del feto.

Así podríamos decir que el dispositivo de cierre y apertura del cervix no es otra cosa que el proceso de excitación sexual y el orgasmo de la mujer. Puesto que, efectivamente no es el dolor; sino el placer, lo que hace rodar la rueda de la vida.



Entonces el parto duele porque a la rigidez muscular se le suman la ignorancia – de lo que es un parto y de la propia sexualidad- y el miedo; ignorancia y miedo que no existirían si las mujeres desde niñas hubieran desarrollado y compartido las experiencias de su sexualidad; ignorancia y miedo que en las actuales condiciones bloquean el desarrollo de la excitación sexual de la mujer que va a dar a luz, y hacen que su cuerpo vaya en contra en lugar de a favor del proceso del parto.


Pongamos, por ejemplo, que todas las mujeres creyesen que todo coito es una violación dolorosa y que ignorasen que podía ser una actividad sexual placentera; también la ignorancia y el miedo produciría en la mujer una tensión incompatible con la producción del deseo sexual, y el coito sería efectivamente siempre doloroso. El resultado de la conjunción de esta ignorancia y de este miedo con la realidad de la rigidez del útero, deja atada y bien atada la ley de parir con dolor, la maldición divina.


(...)
Al adquirir la posición erecta, el plano de inclinación del útero de la especie humana, se hace casi vertical, quedando el orificio de salida hacia abajo, sometido a la fuerza de la gravedad. Esto requirió un aumento de la cantidad y de la calidad de las fibras musculares del cuello para cerrarse fuertemente y sujetar 9 u 11 Kg. De peso contra la fuerza de la gravedad; y al mismo tiempo, tener la capacidad de relajación hasta la apertura de los famosos 10 cm. de diámetro. Lo cuál a su vez implicó un perfeccionamiento del mecanismo que activa la apertura; el aumento de las terminaciones nerviosas, de las articulaciones neuromusculares, y en definitiva de la sensibilidad para aumentar el grado de excitación sexual y del movimiento de distensión y de relajación muscular.


Por eso todo orgasmo femenino se ubica, al menos en su origen, en el cuello del útero. Porque el orgasmo fue un invento evolutivo para accionar el dispositivo de apertura del útero. Esta es la opinión contrastada con Juan Merelo Barberá.

El útero es el centro del esqueleto erógeno de la mujer.
Filogenéticamente está preparado para funcionar produciendo placer y no dolor, lo mismo que está filogenéticamente previsto que el coito sea placentero. Lo que no está filogenéticamente previsto son las violaciones, es decir, las relaciones de Poder de nuestra sociedad que obliga a hacer funcionar el aparato reproductor de la mujer sin deseo y sin proceso de excitación sexual.



Como tampoco está previsto filogenéticamente, en el continuum de la especie humana, que una mujer se haga adulta sin desarrollar su sexualidad.

Si pensamos un poco, nos daremos cuenta de que el orgasmo supone un estado de relajación total y de abandono de la actividad racional del neocortex, para que el hipotálamo o cerebro reptiliano como también se le conoce, del que depende la regulación hormonal, pueda realizar su contenido. Esto lo explica Michel Odent, que después de una larga experiencia de atender partos, ha observado que los partos son tanto más fáciles cuanto menos se perturbe y cuanto más se deje a la mujer abandonarse a sí misma en ese trance.



Por otra parte, el parto no es un acto sexual cualquiera: es un gran esfuerzo físico, un acto en el que se tiene que volcar toda la energía del cuerpo de la mujer; todos sus órganos tienen que hacer al unísono un esfuerzo especial: el corazón, los pulmones, etc. Por eso, más que en ninguna otra actividad sexual, el parto y el nacimiento necesitan un especial apartamiento y un especial entorno psico-afectivo para la mujer, de un grado de recogimiento, de confianza y de intimidad tal, que haga posible que el neocortex deje de inhibir el hipotálamo.


(...)
En zonas remotas de Arabia Saudí, la mujer que está de parto está rodeada de mujeres que bailan la danza del vientre, hipnotizándola con sus movimientos rítmicos ondulantes para que también ella se mueva a favor del cuerpo en lugar de moverse contra él.

(...)
Cuando la mujer se excita sexualmente, el útero empieza a latir, como un corazón, pero un poco más lentamente; como una ameba que se contrae y se expande.
(...)
La similitud entre el útero y el corazón también la establece Leboyer, pues ambos órganos están formados por tejido muscular y ambos laten; uno continuamente, el otro, con la excitación sexual; ambos tienen su ritmo, su pulso, y de él depende la eficacia de su fisiología; y ambos tienen un enemigo; el agarrotamiento y la crispación muscular, o sea, el calambre. Cuando las mujeres recuperamos un poco la conciencia y la sensibilidad del útero, podemos percibir y sentir su latido. Con cada latido el útero se extiende y desciende, como un movimiento ameboide, hasta hacerse incluso visible desde el exterior en estado de excitación fuerte.

(...)

Este palpitar del útero son los movimientos rítmicos de su tejido muscular impulsado por la emoción erótica; lo que desde nuestra perspectiva patriarcal que ha eliminado el deseo de la función reproductora, hemos convertido en "contracciones". La emoción erótica hace palpitar el útero suavemente, de modo placentero y mucho más eficazmente que la oxitocina química inyectada en vena.


(...)
Dejándonos llevar por la emoción erótica, las mujeres podemos, al igual que otras hembras mamíferas, "empujar" los músculos uterinos, en el momento de la diástole de su latido, ampliando su onda expansiva, moviéndonos a favor del cuerpo y del nacimiento en lugar de movernos contra él.


(...)
Cuando el latido del útero se convierte en los espasmos violentos de nuestros partos dolorosos, no solo los sufrimos nosotras, también la criatura los sufre. Por eso decía Reich que los úteros espásticos –explicitando que son la mayoría desde hace siglos- son los que producen nacimientos traumáticos.


En definitiva, el nacimiento es un acto sexual que se realizaría con la máxima gratificación del placer para las criaturas humanas, si la sexualidad de la mujer que pare no estuviese destruida.


El útero es hoy un gran desconocido.


(...)
Recuperar la sensibilidad del útero es posible Cuando una niña llega a la adolescencia tiene el útero tan rígido y contraído, que hasta la mínima apertura del cervix para la menstruación le produce fuerte dolor. Pero sabemos de jóvenes que tenían reglas muy dolorosas, que han dejado de tenerlas después de adquirir conciencia de su útero, visualizándolo, sintiéndolo y relajándolo. Tomar conciencia del útero, visualizarlo, sentirlo y relajarlo puede lograr mejores y más satisfactorios resultados que las saldevas.


Para recuperar la sensibilidad uterina la primera cosa que hay que hacer es explicar a nuestras hijas desde pequeñas que tienen un útero, para qué sirve y cómo funciona. Explicarles que cuando se llenan de emoción y de amor, su útero palpita de placer. Tenemos que recuperar con ellas las verdaderas danzas del vientre, para que cuando lleguen a la adolescencia no tengan reglas dolorosas, sino que se sientan en ese estado especial de bienestar.


Hay que recuperar la transmisión por vía oral de la verdadera sabiduría, de una sabiduría hecha de experiencia, complicidad y empatía visceral; es decir, una sabiduría gaiática, que se comunica por abajo, al margen de las relaciones de Autoridad, que fluye con la sinfonía de la vida, que se derrama con el deseo, que sabe sin saber que sabe prácticamente todo acerca de la condición femenina escondida en el Hades, y reconoce lo que es bueno y lo que es malo para la vida humana.

(...)
Las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas. De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre.


Mas información sobre la autora: www.casildarodriganez.org
in http://circulosdemujeres.blogspot.com/2009/04/el-utero-ese-desconocido.html